Estrategia de Economía Circular Textil al 2040: qué es y por qué importa para Chile
Chile ya cuenta con una Estrategia de Economía Circular para Textiles al 2040. Aunque todavía es poco conocida fuera de los círculos técnicos, este documento puede marcar el futuro de la industria textil chilena y de las empresas que compran grandes volúmenes de ropa de trabajo, uniformes y elementos de protección personal.
La Estrategia, elaborada por el Ministerio del Medio Ambiente, busca transformar la forma en que el país diseña, produce, importa, compra, usa, reutiliza y gestiona los productos textiles al final de su vida útil. En simple: pasar de un modelo lineal —producir, usar y desechar— a un modelo circular, donde las prendas se diseñan para durar más, repararse, reutilizarse, reciclarse o valorizarse.
El desafío no es menor. Según la propia Estrategia, Chile presenta un consumo textil estimado de 32 kilos por habitante al año, equivalente a más de 616 mil toneladas de productos textiles nuevos en 2022. Además, se estima que en 2018 se generaron más de 572 mil toneladas de residuos textiles, equivalentes a cerca del 7% de los residuos sólidos municipales.
Frente a este escenario, la Estrategia propone cuatro metas principales al 2040: reducir en 30% el consumo per cápita de textiles nuevos; aumentar en 40% los empleos vinculados a la economía circular textil; elevar la valorización de residuos textiles hasta un 50%; y erradicar el 100% de los vertederos ilegales de residuos textiles identificados.
Para la industria textil chilena, esto significa que la sostenibilidad dejará de ser solo un atributo comunicacional. Cada vez será más relevante hablar de calidad, durabilidad, trazabilidad, composición de materiales, reparación, reutilización y gestión final de las prendas.
Para las empresas compradoras de ropa de trabajo, el cambio también es importante. Uniformes, parkas, pantalones, buzos, chaquetas, delantales o EPP forman parte del flujo textil del país. Comprar mejor, exigir fichas técnicas claras, conocer la vida útil de las prendas y planificar qué hacer con ellas cuando dejan de usarse será cada vez más relevante.
La economía circular textil no se trata solo de reciclar. Se trata de prevenir residuos desde el diseño y desde la compra. Una prenda de trabajo bien especificada, durable, reparable y adecuada al uso real puede generar menos recambios, menos residuos y mejor desempeño para los trabajadores.
En Agrotex creemos que conocer esta Estrategia es el primer paso para que la industria y las empresas usuarias se preparen. La circularidad textil al 2040 no será un tema del futuro: ya comenzó a instalarse como una nueva forma de producir, comprar y gestionar la ropa de trabajo en Chile.